ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN XIV

El Problema de Investigación: Estrategia Fundamental de la Ciencia

Uno de los pasos más críticos en el desarrollo de una investigación es el planteamiento del problema, ya que define con claridad lo que se va a investigar, por qué es importante hacerlo y cuál es la situación actual del fenómeno en estudio. Un planteamiento bien formulado proporciona la base para una investigación coherente y rigurosa, permitiendo al investigador justificar la relevancia del estudio y su posible impacto.

El uso del método de embudo como estructura lógica y ordenada para formular el problema de investigación facilita el desarrollo de un planteamiento sólido, partiendo de lo general hacia lo específico. En este artículo, abordaremos cómo construir un planteamiento del problema efectivo utilizando esta metodología y relacionándolo con la línea de investigación correspondiente.

¿Qué es el Planteamiento del Problema?

El planteamiento del problema es una sección del proyecto de investigación que describe la situación que se desea estudiar, justifica su importancia y delimita el contexto. Su propósito es orientar todo el proceso investigativo, desde la formulación de objetivos hasta la elección de la metodología.

Para su redacción, es recomendable seguir el método de embudo, el cual consiste en desarrollar el texto desde una visión general del tema hasta llegar a una definición específica del problema.

Estructura para el Planteamiento del Problema: Método de Embudo

A continuación, se detalla la estructura recomendada, ideal para garantizar un enfoque claro y sistemático:

1. Definir brevemente el tema a investigar:

En este primer paso se presenta el fenómeno general que se va a estudiar, destacando su relevancia académica, social o científica. Esta introducción debe captar la atención del lector y marcar el rumbo del análisis.

2. Ubique el tema, delimite en espacio (dónde), tiempo (cuándo) y concepto:

Es esencial delimitar el estudio:

  • Espacio: lugar o contexto geográfico donde ocurre el fenómeno.

  • Tiempo: periodo de estudio (año, trimestre, década, etc.).

  • Concepto: aclaración precisa de los términos o variables clave.

3. Contextualice el tema a investigar:

Aquí se expone la situación específica en la que se observa el fenómeno, incluyendo datos estadísticos, hechos actuales o condiciones particulares del entorno que permiten comprender la magnitud del problema.

4. Referencie algunos estudios sobre el tema (posición científica):

Se deben citar investigaciones previas y fuentes científicas relevantes que permitan justificar la pertinencia del estudio dentro de la línea de investigación del investigador o institución. Este paso demuestra que el problema tiene base teórica y no es una ocurrencia aislada.

5. Describir el diagnóstico, las causas, pronóstico y control al pronóstico:
  • Diagnóstico: ¿Cuál es la situación problemática actual?

  • Causas: ¿Qué factores han originado o agravado el problema?

  • Pronóstico: ¿Qué pasará si el problema no se investiga ni interviene?

  • Control al pronóstico: ¿Cómo puede la investigación contribuir a resolver, mitigar o comprender mejor el fenómeno?

Este análisis permite mostrar la gravedad del problema y su impacto potencial en caso de no abordarse.

6. Mencione los objetivos y utilidad de la investigación:

Finalmente, se enuncian los objetivos generales y específicos, y se describe cómo los resultados de la investigación serán útiles, ya sea para generar nuevo conocimiento, apoyar la toma de decisiones o proponer soluciones prácticas.

Importancia de Vincular el Problema con la Línea de Investigación

✅Todo problema debe estar vinculado a la línea de investigación que el investigador o grupo de investigación desarrolla. Esto no solo garantiza coherencia académica, sino que también posiciona el estudio dentro de un marco teórico y práctico relevante, permitiendo una mayor solidez en la argumentación y respaldo institucional.

Conclusión:

El planteamiento del problema es el corazón de toda investigación. Una redacción clara, lógica y fundamentada mediante el método de embudo garantiza que el investigador no solo entienda qué va a estudiar, sino también por qué y cómo lo hará. Al seguir esta estructura paso a paso desde la definición del tema hasta la justificación de su utilidad se logra establecer una base sólida que guiará todo el proceso investigativo.

Si estás desarrollando tu tesis o proyecto de investigación, asegúrate de aplicar correctamente esta metodología. Contáctanos para obtener asesoría especializada y recursos prácticos que te ayudarán a fortalecer tu planteamiento y avanzar con confianza hacia los siguientes pasos de tu estudio. ¡Tu investigación comienza con un buen problema planteado!


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